martes, 4 de agosto de 2015

MONTEVIDEO AZOTADA POR CINCO BANDAS DE ASALTANTES----



ORGANIZACIÓN INTERNA DE LAS BANDAS

Por lo menos cinco bandas de traficantes de drogas y rapiñeros asuelan Montevideo, según estimaciones realizadas por operadores judiciales e investigadores de la Policía.

Hasta el momento, fueron detectadas bandas de asaltantes vinculadas a los barrios Casabó, Cerro Norte, Villa Española; Unidad Casavalle y La Teja. Algunas de estas gavillas también tienen integrantes del Borro y del Marconi.


En diferentes expedientes, jueces penales detectaron que estas bandas son "polivalentes": suministran drogas a "bocas" de venta en los barrios y, al mismo tiempo, efectúan asaltos millonarios que, en la mayoría de los casos, son "entregados". Ejemplos de ellos son los atracos al casino del Hotel Carrasco o al peaje de Pando, y otros más recientes a grandes supermercados.
Los magistrados también constataron que esas bandas alcanzaron cierto grado de sofisticación y complejidad. Ya no se trata de dos rapiñeros que en moto atracan a un comercio de barrio o un local de cobranza.
Según surge de varios expedientes judiciales, estas bandas tienen claro el reparto de roles. A un par de sujetos se les encarga robar dos autos veloces. Los preferidos son los Chevrolet Aveo y Toyota. Estos ladrones, que no saben el uso que se les va a dar a esos vehículos, generalmente optan por buscarlos en barrios como Pocitos y Malvín. Allí se encuentra la mayor cantidad de autos "durmiendo" en la calle.
Otro sujeto debe conseguir las armas para el atraco. Tampoco sabe cual será el destino de las mismas. En caso de que la Policía atrape al ladrón de armas o el que consigue las armas, está frente a un hurto y no ante un delito de mayor envergadura.
Por las armas y los autos, los individuos cobran un dinero y ahí finalizó su trabajo.


La banda cuenta con cinco o seis integrantes que se conocen entre sí. Cada uno de ellos tiene su rol. Uno es el chofer; otro es el que trajo el "dato" sobre la empresa que será asaltada; un tercero efectúa tareas de "inteligencia" sobre dicha firma y el jefe es el que se encarga de la planificación del asalto.
"Hasta altura, esas bandas ya superaron la etapa del delincuente individual. Ya tienen formas bastante proyectadas. Y si cae uno de sus integrantes, enseguida es sustituido por otro", dijo a El País un magistrado.

Testigos protegidos.

Otro juez, que trabaja con la Zona 4 de la Policía (Cerro, La Teja y Casabó), afirmó que en las bandas de asaltantes "hay una tendencia" a organizarse como forma de neutralizar a la Policía. Una opinión similar manifestó hace dos años el director de Policía, Julio Guarteche (Ver nota adjunta).
Según el magistrado, hasta hace poco, la delincuencia le llevaba ventaja a la Policía. "Hoy el trabajo policial es más efectivo. Para superar eso, los rapiñeros tienen que armar una organización más estructurada", dijo el juez penal.
Según el operador judicial, la policía ha mejorado al contar con mejor tecnología —radios, control satelital de móviles, helicópeteros—; mayor apoyo político; se incrementó la vigilancia callejera; mejoró la capacitación, y la descentralización territorial mejoró actuaciones.



Casabó: uno de los barrios más peligrosos.

Desde hace más de un año, efectivos policiales advirtieron que el barrio Casabó se transformó en la zona más peligrosa de Montevideo. Traficantes pugnan por el control del suministro de drogas a las "bocas". Las deudas por estupefacientes se paga, primero, con disparos en las piernas. Luego con un tiro en la cabeza. Los ajustes de cuentas entre bandas son moneda corriente. Para ello, los delincuentes utilizan menores de edad, quienes reciben algo de dinero y unas dosis de pasta base por el "encargo".

Advertencia policial.

En agosto de 2013, el director nacional de Policía, Julio Guarteche, afirmó que los delincuentes tienden a formar grupos armados. "Estamos teniendo cada vez estos casos, por las características que tienen ahora los delincuentes. Estamos observando que no solamente los traficantes de drogas tienden a asociarse, sino también delincuentes que participan en rapiñas y hacen alianzas circunstanciales", explicó el jeraca.
El principal mando policial dijo que han observado una suerte de "contagio" en la forma de actuar de los narcotraficantes respecto del resto de los delincuentes.
"Esto obedece a este fenómeno de feudalización que se vive en ciertas zonas de la capital, donde algunos grupos de delincuentes quieren apoderarse de un territorio y para hacerse valer recurren a armarse y agruparse. Ellos saben que los delincuentes que actúan solos están más vulnerables, ha habido como una especie de contagio con la forma de operar con los traficantes de drogas", indicó el jerarca policial.

domingo, 2 de agosto de 2015

BRASILEÑOS PROCESADOS POR CLONAR TARJETAS EN CAJEROS



Tres brasileños procesados por clonar tarjetas de cajeros automáticos




Los hombres colocaban dispositivos en diferentes cajeros de Montevideo y lograban obtener el PIN, para luego clonar la tarjeta y retirar dinero.



Los tres son ciudadanos brasileños y clonaban tarjetas de cajeros automáticos colocando un dispositivo que les proporcionaba información de la cuenta cada vez que una persona introducía la tarjeta.

Según informa Subrayado, los hombres grababan con una cámara el PIN que digitaba el usuario, luego clonaban la tarjeta y extraían dinero.

La investigación comenzó a raíz de denuncias recibidas de diferentes bancos. Se detuvo a cinco personas, parientes entre sí y todos brasileños. Dos de ellos fueron dejados en libertad, mientras el resto fue procesado: uno sin prisión y los otros dos con prisión.

La Policía incautó los dispositivos utilizados por los hombres en los cajeros y también dinero, celulares y varias tarjetas clonadas. 

Los estafadores estaban desde mediados de julio en Uruguay y realizaron la maniobra en cajeros de Malvín, Punta Gorda, La Unión, Centro y Pocitos, según señala Subrayado.

MONTEVIDEO BAJO FUEGO DIARIO



Montevideo bajo fuego: más de un herido de bala por día




Un auto oscuro se detiene frente a la emergencia del Hospital Pasteur, por la calle José Antonio Cabrera, en La Unión.
 Una de las puertas traseras se abre y, casi de arrastro, desciende un hombre que de inmediato se tira al suelo y grita de dolor. Vea en el mapa las zonas en donde se produjeron más hechos con heridos de bala.





El coche huye. La guardia, que custodia el ingreso y nota la vertiginosa situación, advierte a los médicos. Al hombre, que quedó tendido en la vereda, lo habían baleado en los testículos y terminó en el block quirúrgico del hospital.

La historia, que fue relatada a El País por uno de los médicos que atendió al paciente, se repite con frecuencia. 
Según un relevamiento de los partes policiales de Montevideo realizado por El País hubo al menos 230 heridos de bala durante el primer semestre del año en la capital: 1,3 por día.

En Rosario (Argentina), una ciudad no tan lejana y dominada por el narcotráfico, hay 2,1 heridos de arma por día.

De los 230 baleados, 68 perdieron la vida mientras que 162 sufrieron heridas de distinta entidad. La bala terminó, en la mayoría de estos casos, en un miembro inferior o superior.

El contexto en el que la víctima terminó baleada es etiquetado por la Policía, aunque la mayoría de los casos (118) no tienen un móvil claro porque no hay testigos ni testimonio de la persona implicada.


“Un uruguayo de 26 años se encontraba en Plaza Lafone, barrio La Teja, cuando dos desconocidos en moto le efectuaron varios disparos de arma de fuego.
 Fue encontrado por personal policial que lo trasladó al centro asistencial más cercano. No hay testigos”, describe un parte policial del mes de mayo, que agrega que se investiga el hecho. 

Hay, además, 46 ajustes de cuentas, 54 heridos en un contexto de rapiña, ocho en discusiones y tres en casos de violencia doméstica.

Los heridos de bala hacen visibles algunos rasgos de la violencia que afecta la ciudad y confirman que las disputas por territorio entre grupos rivales generan tensiones que hoy en Montevideo se resuelven a los tiros. 
mayoría de los incidentes. 



Los médicos y el personal de la salud en general son quienes ya asumieron que los baleados en Montevideo se transformaron en una realidad de todos los días. La mayoría llega a las distintas instituciones trasladados por un particular, un móvil policial y, en menor medida, por una ambulancia. 
El hospital Pasteur es el centro de salud que recibe más baleados no solo por la zona en la que está ubicado sino también porque cuenta con un servicio de cirugía vascular y, según explicó a El País la directora de la Región Sur de la Administración de Salud del Estado (ASSE), la doctora Estela Nogueira, muchas personas sufren lesiones en la red vascular y necesitan intervenciones en las que el hospital es pionero.

“Pasa con frecuencia que llegan por sus propios medios porque quieren evitar la Policía. De todas formas, siempre hay una guardia que los interroga para determinar qué ocurrió y después pasa la información a la seccional”, explicó Nogueira.

El médico intensivista que trabaja en el servicio telefónico de Emergencia de ASSE (el 105), Luis Pacheco, comentó a El País que un baleado debe ser trasladado a un centro de asistencia que tenga un block quirúrgico y reconoció que hoy en día no está bien coordinado porque es frecuente que lleguen a pequeñas policlínicas que están en los barrios y que no tienen los recursos para atenderlos. “En esos casos se intenta de estabilizar al paciente y coordinar el traslado”, explicó.





La Policía tiene la orden de trasladarlos al lugar más cercano y, según el médico, en general, termina no siendo el lugar más adecuado. “Es común también que en el camino se crucen con instituciones privadas a las que se los puede llevar porque no importa la afiliación de la persona herida, lo importante siempre es salvar su vida”, aseguró Pacheco, que entiende que se debería formar a quienes están en la primera línea de atención de este tipo de pacientes.

Cuando el herido de bala es trasladado por una ambulancia o es derivado de un centro a otro, la coordinación se hace a través del Servicio de Atención de Emergencia (SAME 105), que funciona en la avenida 8 de Octubre, en la vieja casona del Instituto Nacional del Cáncer (INCA).

“Esto está funcionando bien”, afirmó Nogueira, aunque explicó que el problema es que muchas veces no intervienen.

En el mismo sentido Pacheco afirma que la gente del 105 y de las puertas están entrenadas y se basan en la gravedad y la localización de la bala para saber cómo proceder. “Los protocolos de atención son internacionales. La cantidad de tiempo que se tiene para tratar una herida de bala varía dependiendo de la gravedad de la lesión y la ubicación”, explicó.

El uso de armas de fuego ha sido una preocupación constante para el Ministerio del Interior. Se estima que por cada arma debidamente registrada hay, al menos, otras tres ilegales. El Servicio de Material y Armamento, que depende del Ejército, recibe cada año unas 2.700 armas de todo tipo que la Policía se incauta de los delincuentes.


Historias que se parecen más a una ficción

 En los partes policiales se encuentran historias que parecen relatos de película: desde personas que son literalmente acribilladas en plena vía pública, hasta niños que terminan con heridas de bala. “En la calle Ipiranga y Pantaléon Artigas fue ubicado tendido en el piso y herido de bala un joven de 21 años de edad. Fue trasladado a un nosocomio y presentó cuatro impactos de bala. En el lugar fueron localizadas cinco vainas 9 mm”, relata un parte del mes de abril. 

En los últimos años, la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital pediátrico Pereira Rossell registró un aumento de casos de niños que llegan con heridas de bala. Según había publicado el diario El Observador en el año 2011 se registró un pico de casos. Entre 2009 y 2013 los casos de niños baleados que fueron atendidos en el centro de salud habían aumentado 45%. Durante el primer semestre del año fueron varios los menores de 18 años que terminaron baleados. El pasado 28 de febrero, por ejemplo, un pequeño de 7 años sufrió una herida de arma de fuego de gravedad en Punta de Rieles. 

POSIBLE ASESINO SERIAL EN NUEVA YORK



Temor por posible asesino serial: encuentran segundo torso de mujer en Nueva York


La policía de Niagara Falls cree que un asesino en serio anda suelto en dicha ciudad fronteriza con Canadá (TWC News Buffalo)

Dos asesinatos ocurridos en la ciudad de la ciudad de Niagara Falls, Nueva York, calificados por los investigadores como de los que "conmocionan la conciencia" humana, han hecho que la policía se pregunte si tienen a un sádico asesino en serie en sus manos.
Los terribles crímenes ocurrieron con casi tres años de diferencia en dicha ciudad fronteriza con Canadá, pero las circunstancias son tan similares como horripilantes: dos mujeres, similares en apariencia y relacionados entre sí a través del matrimonio, fueron encontradas desmembradas.
La primera era Loretta Gates, de 30 años de edad, cuyos restos fueron encontrados en áreas de la ciudad en septiembre de 2012, según WKBW, afiliada de CNN. Y luego el mes pasado, el torso sin cabeza ni extremidades de Terri Lynn Bills, de 46 años de edad, —una mujer que "era como una tía para Gates", según WKBW— fue encontrado en una casa abandonada.
"No puedes pasar por alto que los dos homicidios comparten muchas similitudes", dijo el martes el capitán de la policía de Niagara Falls, Kelly Rizzo. "Es difícil no hacer esa relación". Sin embargo, advirtió que los crímenes pudieron haber sido cometidos por dos individuos.
Obstaculizados por la falta de golpes de suerte en el caso (los huesos descubiertos el lunes en las orillas del lago Ontario resultaron no ser humanos) y frustrados por las pistas erróneas que aparecieron y fueron repetidas en las redes sociales ("las redes sociales hacen que la investigación de crímenes sea increíblemente difícil", lamentó Rizzo), casi 100 investigadores fueron de puerta en puerta en zonas seleccionadas el martes en "la misión más grande de su tipo en la historia de Niagara Falls".
"Recibimos una gran cantidad de buena información", dijo Rizzo respecto al sondeo, en el cual ayudaron investigadores del FBI, la policía estatal de Nueva York, la oficina del fiscal del distrito del condado de Niagara y la oficina de Protección Fronteriza y Seguridad Nacional.
"Definitivamente estamos más cerca de determinar quién lo hizo con base en la información que recibimos hoy", dijo Rizzo.

EL TURISMO DICE: JACK NOS ESPERA, Y ASI ES EL RECORRIDO...





Siete de la tarde en la entrada del metro de Tower Hill. El cielo cargado de plomo refleja las luces de la urbe. En el horizonte más cercano se ve uno de sus paisajes más reconocibles: la Torre de Londres con sus ecos del pasado y, al fondo, el Tower Bridge alzándose majestuoso sobre el Támesis. En mitad del trasiego de la estación hay un grupo de personas que remolonea esperando algo. El día está echando el telón y la hora de la cita con el asesino más famoso de la historia se acerca. Sin duda ya ha empezado a deambular al abrigo de la noche y de la leyenda. Todo está dispuesto: el techo encapotado amenazando lluvia, la niebla difuminando la luz de las farolas, el suelo húmedo, las palabras que salen envueltas con el vaho. «¿Estamos todos? OK. Vamos a Whitechapel. Jack nos espera», dice Donald Rumbelow, el guía, una autoridad en estos crímenes. Comienza a andar con el paraguas como bastón, y una treintena de personas le siguen, perdiéndose en la bruma.

PASEOS EN LA OSCURIDAD


Si quiere seguir las huellas de Jack el Destripador la oferta de paseos guiados por Whitechapel es abundante. Las rutas suelen partir de la entrada de metro de Tower Hill.




Whitechapel, el barrio de los horrores, sería hoy una zona un tanto anodina si no fuera por los mercados de Petticoat y Spitalfields. En el verano de 1888 las cosas eran bien distintas, aunque la vida no era nada fácil en aquel arrabal de Londres habitado por gentes con aspecto decarne de cañón. En el interior de las viviendas iluminadas por velas y quinqués se administraba la miseria como se podía. Afuera, lasprostitutas alcohólicas y desdentadas hacían la calle: calles como bocas de lobo donde resonaban los pasos sin que se adivinaran sus dueños, donde doblar una esquina era exponerse a una emboscada casi segura. Muchos de esos pasos furtivos se dirigían al «Ten Bells Pub», abierto en 1755 y todavía un clásico. Annie Chapman, una de las víctimas de Jack el Destripador, estaba trabajando en el pub la noche en que cerró los ojos para siempre. Una hipótesis: contactó con su asesino en el establecimiento, salió con él para hacerle el servicio acordado y fue acuchillada unos metros más allá, en Hanbury Street. Hoy el «Ten Bells Pub» es un agradable local en el que degustar unas pintas antes de continuar el paseo.



A 127 AÑOS DE LOS HORRIBLES CRÍMENES DE WITECHAPEL, HOY, CONVERTIDOS EN ESCENARIOS TURÍSTICOS


TRAS LAS HUELLAS DE JACK EL DESTRIPADOR



Entre el 3 de abril de 1888 y el 13 de febrero de 1891 tuvieron lugar unadocena de asesinatos de mujeres en Whitechapel, barrio situado en el East End de Londres. La primera de las víctimas fue Emma Elizabeth Smith, una prostituta de 45 años. El análisis forense determinó que un objeto contundente le había sido insertado en la vagina rompiéndole el peritoneo, lo que le provocó la muerte. La Policía Metropolitana londinense pensó en principio que este pudo ser el primer crimen de Jack el Destripador, aunque la propia Emma, antes de exhalar su último aliento, reconoció que había sido atacada por varios hombres, probablemente una banda de proxenetas. Incluso 125 años después hay opiniones para todos los gustos sobre cuándo el asesino más famoso de todos los tiempos empezó su carrera de sangre y perversión. La mayoría de los expertos le adjudican cinco crímenes: son los conocidos como «cinco canónicos»

UNA PROSTITUTA ASESINA A UN PRESUNTO ASESINO EN SERIE EN EE.UU


Neal Falls murió mientras trataba de ahorcar a una trabajadora del sexo.


Neal Falls, un estadounidense de 45 nacido en Oregón (EE.UU.), ha causado una gran controversia después de morir a manos de una prostituta. Y es que, las autoridades norteamericanas le han identificado como un posible asesino en serie. Así lo afirma la versión digital del diario «Clarín», desde donde se ha señalado que la mujer acabó con su vida con la misma pistola que él pretendía usar para obligarla a ahorcarse.
Al parecer, esta curiosa historia se sucedió después de que Falls contactara con la prostituta (cuyos datos personales no han sido facilitados) a través de un anuncio publicado en la red. Tras acordar un precio y un lugar para el servicio, ambos se reunieron en la casa de la mujer, ubicada en Clarleston. No obstante, lo que parecía un trabajo normal se convirtió en extraordinario para la chica cuando descubrió a su cliente.


Neal Falls, un estadounidense de 45 nacido en Oregón (EE.UU.), ha causado una gran controversia después de morir a manos de una prostituta. Y es que, las autoridades norteamericanas le han identificado como un posible asesino en serie. Así lo afirma la versión digital del diario «Clarín», desde donde se ha señalado que la mujer acabó con su vida con la misma pistola que él pretendía usar para obligarla a ahorcarse.
Al parecer, esta curiosa historia se sucedió después de que Falls contactara con la prostituta (cuyos datos personales no han sido facilitados) a través de un anuncio publicado en la red. Tras acordar un precio y un lugar para el servicio, ambos se reunieron en la casa de la mujer, ubicada en Clarleston. No obstante, lo que parecía un trabajo normal se convirtió en extraordinario para la chica cuando descubrió a su cliente.


«Me di cuenta de que ya había hecho algo porque me dijo que iba a ir a la cárcel por mucho tiempo. Entonces, supe que me iba a matar», explica la prostituta en declaraciones recogidas por el diaria sudamericano. La mujer no estaba equivocada pues, a los pocos minutos, Falls sacó una pistola y una soga con la que, según la mujer, pretendía ahorcarla. Con todo, parece que en este caso su plan salió horriblemente mal, pues la chica empezó a forcejear con él y, finalmente, consiguió dispararle y acabar con su vida. Ella, por su parte, acabó con un hombro dislocado y una vértebra rota.

Un asesino en serie

Tras tener constancia del suceso, la policía investigó el pasado y la casa de Falls. La sorpresa de los agentes no pudo ser mayor cuando hallaron en su vivienda todo tipo de armas como cuchillos, esposas y una pala. A su vez, también les sobresaltó que en uno de los bolsillos del cadáver apareciera una lista con otras 10 prostitutas aún vivas. Todo ello hizo sospechar a las autoridades que el sujeto pensaba cometer varios asesinatos en un futuro.
Por otro lado, también iniciaron una investigación para saber si esos posibles crímenes podrían estar relacionados con una serie de desapariciones y homicidios sucedidos entre 2000 y 2008 en Ohio, Nevada y otra veintena de estados. «Por el hecho de que tuviera 45 años, usara esas herramientas, y pretendiera cometer un crimen tan organizado y violento, es poco probable que fuera su primercrimen», ha explicado el teniente de policía de Charleston, Steve Cooper.